Cannabis to treat HIV-Cannabis para tratar el SIDA

Cannabis para tratar el SIDA

Cinco enfermedades y sus desagradables síntomas que pueden ser tratados de forma muy eficaz con los cannabinoides del cannabis sativa

La forma en que la marihuana medicinal puede aliviar a los pacientes de SIDA

Desde el comienzo de la epidemia del SIDA, el cannabis se ha utilizado para aliviar muchos de los problemas de la enfermedad. Se ha utilizado para tratar los síntomas del síndrome de desgaste del VIH y los efectos secundarios relacionados con el uso de medicamentos antirretrovirales.

Afortunadamente, las nuevas drogas han reducido los problemas de estas malas condiciones. El cannabis todavía se considera un buen medio para aliviar el dolor, las náuseas, la pérdida de peso y la depresión producida por la enfermedad. Algunas investigaciones sugieren que el cannabis también puede proporcionar beneficios a largo plazo, ya que podría retardar y prevenir la progresión de esta enfermedad.

Desde principios de la década de 1980 hasta mediados de la década de 1990, el VIH causó más muertes en los EE. UU. que cualquier otra enfermedad. Los primeros medicamentos contra el VIH-SIDA fueron propensos al fracaso y muchas veces produjeron efectos debilitantes.

Además, muchas personas que padecían el VIH eran propensas a contraer otras enfermedades que no vemos en la actualidad. Hablamos de enfermedades como el sarcoma de Kaposi, un tipo de cáncer de piel, demencia del SIDA y el síndrome de desgaste del SIDA-VIH mencionado anteriormente.

Este fue el síndrome que al principio estimuló el apoyo de la clase médica para el uso de cannabis. La medicina tenía en ese momento muy pocas opciones de tratamiento y las propiedades estimulantes del apetito de la marihuana parecían ser una buena opción para tratar la pérdida de peso.

Al comienzo del VIH, las leyes prohibieron el uso de cannabis en entornos clínicos. Por lo tanto, los médicos comenzaron a usar el medicamento de la Lista III llamado Marinol (dronabinol), que tenía una forma sintética de THC.

El Marinol fue eficaz para aliviar muchos de los síntomas del desgaste del SIDA. Pero muchos médicos preferían la marihuana real en lugar de una forma sintética.

Estudios que apoyan el consumo de cannabis para tratar el VIH

A pesar de que el apoyo al cannabis para tratar el desgaste de VIH es bastante notable entre los médicos, desafortunadamente la investigación aún no es suficiente. Esto sucede porque durante muchos años la ley que regula el consumo de cannabis ha restringido los estudios científicos serios.

Sin embargo, la investigación que apoya a Marinol ha sido bien aceptada. El estudio a largo y corto plazo concluyó que el Marinol era eficaz para aumentar el apetito y para mantener un peso constante entre los pacientes que sufrían de pérdida avanzada.

Sin embargo, cuando se trata del aumento de peso, hay pocos datos para demostrar que la marihuana fumada es más eficiente que el Marinol. Pero las personas prefieren fumar cannabis debido a sus beneficios, debido a la inmediatez de los efectos y su capacidad para aliviar el estrés.

Otras drogas como Megace (acetato de megestrol) son más eficientes para estimular el aumento de peso que el Marinol. Pero ninguno de estos medicamentos tiene efecto en la reversión de la caquexia, la atrofia muscular relacionada con el desgaste severo.

La mayoría de los enfoques terapéuticos son una combinación de estimulantes del apetito y medicamentos anabólicos, como la testosterona y la hormona del crecimiento humano, para combatir el desgaste grave. El cannabis ofrece beneficios más allá del aumento de peso y la apertura del apetito. Y si un ser humano se siente bien, que es algo que produce la marihuana, es obvio que el cannabis puede mejorar la fidelidad del enfermo a la terapia con marihuana del VIH.

Un estudio muy interesante publicado por el “Journal of Adquired Immune Deficiency” concluyó que los pacientes que sufrían síntomas gastrointestinales severos tenían 3.3 veces más probabilidades de mejorar las propiedades terapéuticas de sus medicamentos contra el VIH, cuando fumaban marihuana. Es una cuestión de sinergia.

Cannabis para tratar el dolor de nervio asociado al VIH

Además de su capacidad para abrir el apetito, el cannabis se usa para aliviar el dolor de los nervios, llamado neuropatía periférica, que es un efecto secundario relacionado con los medicamentos contra el VIH de generaciones anteriores.

La neuropatía periférica ocurre cuando se retira la vaina exterior que cubre las células nerviosas. Una vez que esto ocurre, las terminaciones nerviosas expuestas pueden producir una sensación desagradable de alfileres y agujas que, eventualmente, puede progresar hasta una condición severamente debilitante. En ciertos casos, la neuropatía es tan grave, que hace que caminar sea un dolor insoportable.

Algunos equipos de investigación han estudiado los efectos analgésicos del cannabis para tratar esta terrible condición. Un estudio se llevó a cabo en el Hospital General de San Francisco y midió los efectos del cannabis fumado en personas que sufrían neuropatía periférica. Y el estudio también se llevó a cabo con el mismo tipo de pacientes, pero utilizando un producto placebo sin THC.

Según este estudio, fumar cannabis redujo el dolor diario en un 34%, dos veces la cantidad observada en el grupo de placebo. Además, el 52% de los que fumaron cannabis tuvieron una reducción de más del 32% en el dolor, mientras que la cifra fue del 24% en el grupo de placebo.

El investigador concluyó que fumar cannabis era similar a los agentes orales disponibles en la actualidad para tratar la neuropatía periférica asociada al VIH.

También hay otros estudios que apoyan claramente la eficacia de la marihuana medicinal para eliminar las náuseas, la pérdida de apetito y otros síntomas relacionados con el VIH / SIDA. Hay una investigación publicada en el Journal of Pain and Symptom Management, que encontró que un número importante de pacientes informaron de que la marihuana mejoró su control de los síntomas. En este artículo, hemos hecho una lista de las maneras más importantes en que el cannabis puede ayudar con los síntomas relacionados con el SIDA-VIH.

1 – La marihuana medicinal estimula el apetito

Los pacientes que sufren de esta enfermedad tienden a experimentar una pérdida de apetito. Varios estudios han observado que el cannabis aumenta el apetito y, por lo tanto, el peso corporal. Una investigación realizada en 2005, en 523 pacientes con VIH, encontró que el 27% de los encuestados consumía marihuana para tratar sus síntomas y el 97% de ellos declaró que su apetito había mejorado mucho.

2 – La marihuana medicinal ayuda a aliviar las náuseas

Una investigación de 2005 concluyó que los pacientes que consumían cannabis tenían más probabilidades de adherirse a sus terapias antirretrovirales que los no usuarios. El uso de cannabis medicinal redujo drásticamente sus náuseas.

3 – La marihuana medicinal reduce la ansiedad

La marihuana medicinal reduce la ansiedad y meJora el estado de ánimo, que son síntomas típicos del VIH. En una investigación de 2007, los investigadores descubrieron que el cannabis mejoraba el estado de ánimo de los encuestados y producía un buen en la personalidad, como la euforia y la confianza en sí mismo.

4 – El cannabis produce alivio del dolor crónico

Es bien sabido que el VIH causa un dolor tremendo en las articulaciones y los nervios. Una nueva investigación de Canadá concluyó que los pacientes que consumían cannabis experimentaron una notable reducción del dolor y, por lo tanto, su calidad de vida mejoró. También informaron que su ansiedad, depresión y fatiga habían disminuido.

5 – La marihuana medicinal disminuye el dolor neuropático periférico

Se ha encontrado que el cannabis ayuda a las personas que sufren de neuropatía, aliviando algo el dolor relacionado con el trastorno. Una investigación de 2010 descubrió que una sola inhalación de 25 mg de cannabis con THC al 9,4%, tres veces al día durante cinco días, redujo la intensidad del dolor y mejoró la capacidad para dormir.

¿Puede el cannabis detener la progresión del SIDA?

Existen muchos estudios para apoyar el uso del cannabis para tratar algunas afecciones asociadas con el VIH. Y hay estudios que sugieren que el cannabis puede retardar la progresión de la enfermedad.

Hay una investigación muy interesante realizada en la Universidad Estatal de Louisiana que demostró que las dosis diarias de THC significaban niveles más bajos de actividad viral y tasas de supervivencia más altas entre los monos infectados con la forma simia de SIDA. Además, los monos experimentaron un aumento drástico en las células T CD4 y una menor pérdida de peso en comparación con otros monos tratados sin THC.

La investigación demostró que, cuando los pacientes con SIDA recibieron dosis durante un período de 17 meses, el THC disminuyó el daño a los tejidos inmunitarios del intestino. Con este tratamiento, la progresión de la enfermedad se ralentizó y la respuesta sana se mantuvo.

No se comprende completamente cómo el THC produce estos cambios, pero se cree que se debe a la estimulación de CR2 (un receptor de cannabinoides relacionado con la respuesta terapéutica positiva). Esta estimulación podría bloquear uno o más receptores claves para la infección por VIH.

Si esto es cierto, podría abrir la puerta al enfoque terapéutico mediante el cual se puede estimular el CR2 para reconfirmar la función inmune y, por lo tanto, retardar la progresión de la enfermedad.

Efectos negativos del cannabis

El uso del cannabis medicinal sigue siendo políticamente sospechoso. Aunque existen muchas indicaciones beneficiosas para su uso médico, también hay una serie de consecuencias documentadas que podrían socavar esos beneficios potenciales.

El THC actúa sobre ciertas células receptoras del cerebro que desempeñan un papel en la función cerebral regular. Cuando lo usamos con fines recreativos, el THC estimula estas células, lo que nos hace sentir “elevados”. Sin embargo, en los adolescentes, esta sobre estimulación puede afectar drásticamente su función cognitiva. Esto significa una pérdida de memoria y disminución de las habilidades de aprendizaje.

El abuso del cannabis puede traer una serie de efectos físicos y mentales negativos, como:

Problemas respiratorios, del mismo tipo que los fumadores de tabaco.

Problemas cardíacos en personas con enfermedad coronaria y cannabis fumado.

Posibles problemas fetales en mujeres embarazadas.

El abuso del cannabis puede empeorar los síntomas relacionados con enfermedades mentales, como la esquizofrenia.

Reducción del tiempo de respuesta, lo que multiplica los riesgos de un accidente automovilístico.

Reducción de la fertilidad masculina debido al conteo total de espermatozoides

Los efectos negativos del consumo recreativo de marihuana en personas de consumo moderado son bajos. Pero sí puede ser un problema para los abusadores. Por supuesto, estos efectos varían dependiendo de la persona.

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