La hipocresía de Theresa May con el cannabis y las armas


La corrupción del gobierno inglés sobre el cannabis y la venta de armas en Gran Bretaña es una auténtica vergüenza que Theresa May intenta ocultar

¿Cómo es posible que Theresa May siga insistiendo en que el cannabis no tiene propiedades medicinales mientras que la empresa de su marido obtiene millones de libras esterlinas de su uso medicinal?

¿Cómo es posible tener un ministro de drogas que se beneficia de la política sobre drogas?. Después de sus innumerables manifestaciones en contra de la legalización del cannabis recreativo, la Primera Ministro de Gran Bretaña, el marido de la Señora Theresa May es un consumado vendedor de cannabis en su país.

La empresa de Philip May, marido de Theresa, es la mayor accionista de BAE Systems, empresa que vende bombas que son utilizadas contra la población civil de Yemen. Son miles los niños que mueren a consecuencia de estas bombas.

Capital Group, la empresa armamentística de la que es directivo Philip May, posee una inmensa cantidad de acciones en la compañía BAE Systems, que fabricó la bomba que asesinó a 40 niños, y a muchos adultos, en el ataque perpetrado por Arabia Saudita a un autobús escolar.

Vamos a profundizar primero en el tema de las drogas antes de retomar el tema de las armas que tanta hipocresía produce en el interior del gobierno británico.

Posición de la política de Theresa May ante el cannabis

El Comisario de Policía y Delincuencia, Arfon Jones, está suavizando su postura más hacia todo lo referente con el cannabis. Pero la Primera Ministro, la Señora May, sigue manteniendo su guerra contra el cannabis.

La organización North Wales Live entrevistó a un portavoz del gobierno, quién manifestó su absoluto desacuerdo con cualquier postura más suave hacia la legalización de la marihuana. El portavoz manifestó su preocupación por los jóvenes del país y las personas más vulnerables, porque sería muy fácil que se dedicaran al abuso de todo tipo de drogas.

Sin embargo, se sabe que el marido de Theresa May trabaja para la empresa Capital Group, que posee una participación del 22% en la compañía farmacéutica de cannabis medicinal del Reino Unido, GW Pharmaceuticals. Esta compañía exporta cada año una tonelada métrica de flores de cannabis. Sin duda, gracias a esta empresa, el Reino Unido es el mayor exportador de marihuana del mundo.

El asesinato de los niños yemeníes

Aunque hay demasiadas evidencias de que la empresa BAE Systems no hace nada para que el gobierno de Arabia Saudita siga lanzando bombas fabricadas por el Reino Unido, en cualquier lugar del mundo y contra poblaciones civiles, lo cierto es las bombas siguen cayendo, calcinando y mutilando a los niños de Yemen.

A principios del mes de mayo del 2019, el Canal 4 informó a los ciudadanos de que los enlaces militares británicos no forman parte de las reuniones militares de los sauditas en las que se toman las decisiones de usar las bombas contra la población civil; sobre todo contra los niños. Según el ejército británico, los militares que operan en el Centro de Operaciones Aéreas de Arabia Saudita en Riad, y cuyo objetivo es asegurarse de que los saudíes cumplan con el derecho humanitario y las convenciones internacionales sobre la guerra, están alejados del centro de operaciones donde se deciden estos asuntos.

El Ministerio de Defensa de Theresa May contó al Canal 4 que durante muchos años, Gran Bretaña se había sentido muy orgullosa de tener uno de los regímenes más estrictos a la hora de conceder licencias para la exportación de armas. Según el ejército, cada solicitud para la exportación de armas a Arabia Saudita se analiza meticulosamente y que jamás se permite la exportación, si se percibe el menor riesgo de que las armas puedan ser empleadas en perjuicio del derecho humanitario internacional y las convenciones de guerra vigentes.

La huésped del número 10 de Downing Street está asesinando niños y, además, contando mentiras a la prensa. Pero además, su marido vende cannabis en el extranjero. Ella piensa que de esta manera no perjudica a los niños británicos. Es muy hipócrita pensar que el cannabis es perjudicial y venderlo. Pero nunca a los británicos; siempre a extranjeros y ganando mucho dinero con esta actividad.

La dificultad de los médicos británicos para prescribir cannabis medicinal

A pesar de que las propiedades terapéuticas de la marihuana han sido ampliamente demostradas en todo el mundo, lo cierto es que no lo es para miles de niños y adultos en el Reino Unido que padecen enfermedades que se podrían tratar con cannabis y/o sus derivados.

Hace poco les contamos una historia que refleja la hipocresía británica al respecto.

¿Recuerdan ustedes nuestro artículo “Incautación de cannabis medicinal en el aeropuerto”? Es la historia real de Charlotte Caldwell, una madre que tuvo que viajar a Holanda para comprar la marihuana medicinal que su hija necesitaba urgentemente. Fue detenida en el aeropuerto y se le incautó el cannabis. Concretamente llevaba aceite de cannabis (CBD) y algo de marihuana medicinal.

¿Por qué pone tantas dificultades el gobierno británico para permitir la prescripción de cannabis medicinal?

En realidad, las únicas personas que se oponen firmemente a la marihuana medicinal son Theresa May y la ministra de drogas del Ministerio del Interior del Reino Unido, Victoria Atkins.

Theresa May siempre se mostró contraria al uso del cannabis medicinal en el Reino Unido; desde el principio de su carrera. Cada vez que aparecía un nuevo informe sobre los beneficios del uso del cannabis medicinal, ella lo interpretaba a su gusto. En 2014, Theresa May y sus ayudantes intentaron modificar un informe sobre política de drogas, por lo otro que fue más de su agrado.

De hecho, intentaron alterar el estudio de forma sesgada antes de su publicación ya que no estaban de acuerdo con sus conclusiones. Finalmente, y tras un intenso debate, Theresa May aseguró que no modificaría su política sobre drogas, cannabis inclusive.

Los intereses económicos de la familia May en el cannabis

Capital Group es un fondo de inversión de 11.4 billones de dólares. La filial de este fondo de inversión es el mayor accionista del fabricante británico de cannabis medicinal GW Pharmaceuticals.

La cuestión es cómo obtuvieron las licencias y qué productos comercializan en medicinal GW Pharmaceuticals. La empresa comercializa dos productos: Sativex y Epidiolex. Pero el cannabis está incluido en la Lista I, es decir, que «no tiene ningún beneficio terapéutico y un alto potencial de abuso».

Si esto es así, el cannabis no podría ser comercializado como medicina. Sin embargo, GW Pharmaceuticals logró mover algunos hilos y cambiar las normas para su propia conveniencia.

El marido de la Ministra de Drogas dirige la mayor granja de cannabis del Reino Unido. El marido de May es el mayor accionista de GW Pharmaceuticals. Theresa May nombró a una nueva ministra de drogas que estaba de acuerdo en su línea dura contra las drogas: Victoria Atkins.

El marido de Victoria Atkins es el director administrativo de la granja de cannabis legal más grande del Reino Unido y, además, es el principal proveedor de GW Pharmaceuticals. Si se legalizara el cannabis en el Reino Unido, GW Pharmaceuticals perdería su monopolio y el precio de sus acciones se desplomaría.

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